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La importancia del Derecho: ¿Porqué deberíamos prestarle atención?

El Derecho como una herramienta de cambio

La idea de los derechos no es otra cosa que la idea de la virtud introducida en el mundo político. Es con la idea de los derechos con la que los hombres han definido lo que eran la licenciosidad y la tiranía (…). No hay grandes hombres sin virtud; sin respeto a los derechos no hay gran pueblo: casi se puede decir que no hay sociedad; porque ¿qué es una reunión de seres racionales e inteligentes en la que la fuerza es la única relación?

— Alexis de Tocqueville (1805 – 1859).

Pese a que el Derecho es una realidad inevitable aún no somos conscientes de su incidencia en nuestro quehacer diario. Es mas, este ha sido siempre objeto de señalamientos por ser utilizado con fines diferentes con los que fue concebido. La forma en que nos relacionamos con el, es desconfiando de este cuando no se ajusta a nuestros intereses propios. El Derecho se ha convertido en la herramienta perfecta para competir, lucrarse, luchar, arrebatar, superponerse y hasta justificar lo injusto. Así es porque lo hemos permitido.

No obstante hemos olvidado el para qué fue creado. Más que una ciencia para romperse el coco estudiando y leyendo numerosos textos llenos de normas que al fin de cuentas no tienen ni cabeza ni cola propia y que se encuentran en conflicto con otras normas de la misma naturaleza, porque lamentablemente sólo eso abunda en el Derecho, contradicciones, el Derecho fue concebido como una herramienta para disolver los conflictos que pudieran presentarse como consecuencia de la vida en comunidad, de tal forma que lo que fuera justo y correcto para una comunidad se convirtiera en moneda de cambio de la justicia.

Es por eso que es preocupante cuando no sabemos hacia donde va el Derecho. Y esto es porque en realidad no lo conocemos o ni siquiera tenemos el interés de hacerlo. Se tiene la concepción equivocada de que sólo lo puede saber y conocer el abogado, el licenciado o el doctor. Que este es demasiado complejo para nuestro saberes básicos y deficientes. Que todo lo que pasa bueno o malo es porque el Derecho es así y no hay forma de cambiarlo. Cuando en realidad este es creación del mismo hombre, y como su creación, va tomando la forma según el molde que le designen. Por lo que el Derecho no se puede definir como bueno o malo, así somos las personas, pero este no. A este no le corresponde una personalidad como a nosotros, ni mucho menos juicio.

Por lo que se vuelve necesario que cada ciudadano conozca que está pasando a su alrededor, quienes utilizan los dineros públicos en comprarse el carro más lujoso, quienes sobornan a las autoridades para que los beneficien, quienes dejan de hacer algo frente a una situación problemática excusándose en un vació legal; ejemplos hay una infinidad, lo vemos y escuchamos día a día. Aún así nadie hace nada. Son activistas de las redes sociales y sus vecindarios. Nunca proponen soluciones, esperan que por alguna circunstancia mágica la vida les cambie y de la noche a la mañana despertarse en un país como Suiza. No es posible que vivamos en una sociedad tan dormida, algo debe haber que se pueda hacer. En apropiarnos de las causas esta la solución.

Es imperativo una ciudadanía más consciente, comprometida y crítica. Los tiempos que van corriendo nos permiten conocer, aprender y mejorarnos a nosotros mismos. Cada sistema de Derecho esta concebido finalmente para llegar a las personas, siendo estas el fin último en todo momento. Es por eso que debemos estar atentos ante cualquiera que intente contraponer el orden establecido. Todos estamos para servir a todos. No existe mérito en las luchas desiguales.

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